ESCUCHEMOS LA VOZ DE DIOS

La Palabra de Dios nos Declara que el Señor nos Habla

Dios siempre está hablando a nuestras vidas, pero a menudo no queremos entender ni prestar atención a Su voz.

Excusas para No Escuchar a Dios

Demasiado Jóvenes: Pensamos que somos demasiado jóvenes para poner atención a la voz de Dios. Sin embargo, la Biblia muestra que Dios habla con los niños y jóvenes (1 Samuel 3:1-4; Jeremías 1:4-7). Aunque seas joven, el Señor tiene un propósito para tu vida y quiere que escuches Su voz para realizarlo.

    Demasiado Ocupados: A menudo estamos demasiado ocupados para escuchar a Dios. Pero el Señor nos dice que nada es más importante que Su Palabra (Lucas 10:38-42). Aunque tengamos muchas tareas, siempre debemos dedicar tiempo para escuchar a nuestro Dios.

    Prosperidad: Algunas personas, debido a su prosperidad, sienten que no necesitan escuchar a Dios (Jeremías 22:21). Sin embargo, la prosperidad material no puede saciar el corazón del hombre (Eclesiastés 5:10), mientras que la Palabra de Dios sí puede hacerlo (Mateo 4:4).

      ¿Cómo Nos Habla Dios?

      Por Su Palabra (Hebreos 4:12): Dios ha dejado escrita Su Palabra para que la leamos y escuchemos. La Biblia revela Su voluntad para nuestra vida. Para escuchar a Dios, debemos leer Su Palabra y escucharla en la iglesia (Salmo 119:130).Debemos tener cuidado con los falsos profetas (1 Juan 4:1) y no poner más confianza en los sueños que en la Palabra de Dios (Jeremías 23:25-27). Los sueños pueden venir de Dios, pero no siempre es así. La Palabra de Dios escrita en la Biblia es la más segura (2 Pedro 1:19).

      Por las Circunstancias (Oseas 2:14): Dios usa las circunstancias para llamarnos la atención. Si nos encontramos en un desierto espiritual, es tiempo de escuchar a Dios y volver nuestro corazón hacia Él. Salir del desierto no depende del tiempo, sino de nuestra obediencia (Amós 4:6-11).

        Beneficios de Escuchar y Obedecer a Dios

        Escuchar y obedecer a Dios no es para Su beneficio, sino para el nuestro. Dios nos llama para bendecirnos, restaurarnos y ayudarnos (Job 22:2).

        Conclusión

        No importa tu edad, ocupaciones o nivel de prosperidad, Dios siempre quiere comunicarse contigo. Él usa Su Palabra y las circunstancias de tu vida para llamar tu atención y guiarte. Ignorar Su voz sólo nos aleja de Sus bendiciones y propósitos para nosotros. Abre tu corazón y mente para escuchar a Dios y obedecer Su dirección. Al hacerlo, experimentarás Su amor, paz y guía en tu vida diaria.