El Gozo de Agradar el Corazón de Dios

En Deuteronomio 28:8-13, encontramos la promesa de Dios de bendición sobre aquellos que le obedecen y siguen fielmente. Sus bendiciones incluyen prosperidad en todas las áreas de la vida: en los recursos materiales, en la reputación del pueblo, en la fertilidad y en la protección divina.

Para experimentar estas bendiciones, debemos entender cómo podemos agradar el corazón de Dios con nuestra vida. Primero, mediante la obediencia a sus mandamientos y caminando en sus caminos. Segundo, encontrando alegría y satisfacción en su presencia, deleitándonos en Él. Y tercero, manteniéndonos firmes en nuestra fe y en la comunión con Dios, permaneciendo en Él.

Al agradar el corazón de Dios de esta manera, experimentamos su bendición sobreabundante en nuestras vidas y glorificamos su nombre ante el mundo.

Oración: Padre celestial, ayúdanos a vivir vidas que te agraden. Que nuestra obediencia, nuestro deleite en ti y nuestra permanencia en tu presencia sean evidentes en todo lo que hacemos. Que experimentemos tus bendiciones sobreabundantes y seamos testigos de tu grandeza ante el mundo. En el nombre de Jesús, amén.