He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Salmo 127:3
En medio del bullicio comercial del Día de las Madres, recordamos que hay regalos que ningún centro comercial puede ofrecer. Vamos a reflexionar en la Palabra de Dios para descubrir los regalos divinos que fortalecen y sostienen a las madres en su labor.
Sabiduría Celestial (Proverbios 8:11): La sabiduría de Dios es indispensable para las madres en cada etapa de la crianza. Es la guía divina que les permite tomar decisiones sabias y enfrentar los desafíos con confianza.
Nuevas Fuerzas (Isaías 40:29-31): Aunque las madres son incansables, sus fuerzas tienen límites. Sin embargo, Dios renueva sus energías como las águilas, fortaleciéndolas para seguir adelante en su tarea diaria.
Consuelo Divino (Isaías 66:13): En los momentos de debilidad y dolor, las madres encuentran consuelo en los brazos de Dios. Él es quien les brinda el consuelo necesario para sanar sus corazones quebrantados.
Vida Eterna en Cristo (Juan 5:24): Más allá de la vida terrenal, Dios ofrece a las madres el regalo supremo: la vida eterna a través de Jesucristo. Este regalo asegura un futuro glorioso más allá de la muerte física.
Para concluir podemos decir que las madres son bendiciones de Dios en nuestras vidas, y Él les provee con los regalos más preciosos: sabiduría, nuevas fuerzas, consuelo y vida eterna en Cristo. Que podamos honrar y valorar el papel de las madres, reconociendo el amor inquebrantable de Dios hacia ellas
ORACIÓN: Padre celestial, en este momento elevamos nuestras voces hacia Ti, agradeciéndote por los regalos invaluables que has otorgado a las madres. Te pedimos que sigas fortaleciéndolas con tu sabiduría, renovando sus fuerzas cada día, consolándolas en los momentos de aflicción y asegurándoles la esperanza de vida eterna en Cristo. Que tu amor y gracia las acompañen siempre. En el nombre de Jesús, amén.