VOLANDO SOBRE LA TORMENTA

an eagle flying in the sky

Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.

Habacuc 3:17-19

Los aviones están diseñados para resistir turbulencias del aire. Aunque pueden soportar turbulencias de grado 6, los pilotos prefieren elevarse por encima de la tormenta utilizando la potencia de las turbinas. De manera similar, las águilas, al percibir una tormenta, abren sus alas y se elevan aprovechando las corrientes de aire.

Nosotros, como hijos de Dios, también enfrentamos turbulencias y tormentas en la vida que buscan derribarnos. Sin embargo, podemos elevarnos espiritualmente, permaneciendo firmes y en nuestras alturas, independientemente de las adversidades.

Muchos quizá se sienten abatidos, pero a través de la palabra de Dios, aprenderemos a elevarnos por la fe, manteniéndonos en nuestras alturas a pesar de las tormentas. Habacuc comenzó su profecía con tristeza debido a la destrucción y sufrimiento de su pueblo, pero al final, se elevó en fe y esperanza.

Habacuc describe la realidad devastadora de su tiempo: la higuera no florece, no hay frutos en las vides, el olivo no produce, los campos no rinden cosecha, y no hay ovejas ni vacas en los corrales. Nosotros también podríamos describir nuestras propias tormentas: falta de trabajo, problemas financieros, enfermedades, pérdidas, y abandono. Pero la palabra «aunque» en Habacuc 3:17 nos enseña a elevarnos sobre la tormenta: A pesar de todo, debemos hacer lo siguiente para caminar en nuestras alturas:

I. Reconocer que Dios es nuestra alegría y la razón de nuestro gozo (Habacuc 3:18)

Habacuc decidió alegrarse y gozarse en el Dios de su salvación, reconociendo que ni las cosechas, ni los negocios, ni lo material eran la razón de su alegría, sino Dios. Nosotros también debemos reconocer que, a pesar de las turbulencias y tormentas en nuestra vida, nuestra alegría está en Dios. Él es el Dios de nuestra salvación, y aunque perdamos todo, nadie puede quitarnos nuestra salvación (Romanos 8:38-39).

II. Reconocer que solo podemos elevarnos sobre la tormenta por medio de la fuerza del Señor (Habacuc 3:19)

Así como los aviones y las águilas necesitan la fuerza del motor y del viento, nosotros podemos levantarnos por medio del poder de nuestro Dios. No luche solo, use la fuerza de Dios.

Conclusión

Al igual que los aviones y las águilas, podemos elevarnos sobre las tormentas de la vida con la fuerza de Dios. Aun en medio de las pruebas y dificultades, debemos encontrar nuestra alegría en el Señor y confiar en Su poder para levantarnos.

Oración

Señor, en medio de las tormentas y turbulencias de nuestra vida, te pedimos que nos des la fuerza para elevarnos. Ayúdanos a encontrar nuestra alegría en Ti y a confiar en Tu poder para superar cualquier adversidad. Que podamos caminar siempre en nuestras alturas, a pesar de los desafíos que enfrentamos. En el nombre de Jesús, amén.


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Autor: Pastor Oscar Flores

Pastor del Tabernaculo Biblico Bautista de Santo Tomas desde el año 2009, graduado en el Seminario Teológico Bautista de El Salvador, y ordenado al pastorado, espero que los bosquejos sean de bendición para sus vidas y para sus ministerios. CONTACTO: Whatsapp: +503 6313-7669, Email: pastoroscarflores@gmail.com

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