Al iniciar este nuevo año, reflexionamos en las palabras del Salmo 71:20-21:
«Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Aumentarás mi grandeza, y volverás a consolarme.»
Estos versículos nos recuerdan que, aunque hayamos enfrentado dificultades, Dios nos ofrece la oportunidad de renacer y encontrar consuelo en Su presencia.
¿Que tenemos que hacer en nuestra vida para poder tener un nuevo comienzo?
I) Asumir Nuestra Responsabilidad y Volver a Dios
Para experimentar un nuevo comienzo, es esencial dejar de buscar culpables y examinar nuestros propios caminos. Lamentaciones 3:39-40 nos exhorta:
«¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová;»
Al reconocer nuestras faltas y decidir volver a Dios, dejamos atrás la actitud de victimismo y permitimos que Él transforme nuestra vida, dándonos la fortaleza para comenzar de nuevo.
II) Cerrar Ciclos para Iniciar Nuevas Etapas
Es necesario cerrar capítulos que nos han causado dolor o estancamiento. En Génesis 19:17, los ángeles advierten a Lot:
«Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.»
Al igual que Lot, debemos dejar atrás relaciones o situaciones que nos alejan de Dios, permitiendo que Él nos guíe hacia nuevas oportunidades y bendiciones.
III) Valorar los Pequeños Comienzos y Confiar en Dios
No debemos menospreciar los inicios modestos. Zacarías 4:10 nos anima:
«Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel.»
Aunque los comienzos sean humildes, con la confianza puesta en Dios, estos crecerán y fructificarán, trayendo bendición y gloria a Su nombre. Como afirma Job 8:7:
«Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande.»
En este nuevo año, permitamos que Dios renueve nuestra vida, confiando en Su poder para transformar nuestras angustias en gozo y nuestras pruebas en testimonios de Su fidelidad.
ORACIÓN: Padre celestial, te damos gracias por la oportunidad de comenzar de nuevo. Reconocemos nuestras faltas y nos volvemos a Ti en busca de guía y fortaleza. Ayúdanos a cerrar los ciclos que nos atan al pasado y a confiar en que, aunque nuestros inicios sean pequeños, bajo Tu amparo crecerán y prosperarán. Renueva nuestro espíritu y concédenos la sabiduría para caminar en Tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
