LA ZARZA SIGUE ARDIENDO

En el libro de Exodo capitulo 3 versículos del 1 al 4 se nos narra el llamamiento de Moisés

Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

Dios llamó a Moisés a pesar de su edad, ya era un anciano de 80 años, a pesar de que en su vida parecía que había fracasado , siendo hijo adoptivo de la hija de Faraón andaba por el desierto pastoreando ovejas que ni siquiera eran de él, pero Dios no se había olvidado de Moisés , Dios tenía un llamado para él por medio de la zarza ardiente .

Esa zarza que no se consume sigue ardiendo, es la presencia de Dios en la vida de sus hijos , él no se ha olvidado de ti, ēl te está llamando hoy , el tiene un plan y un propósito para tu vida, sin importar tu edad, tu pasado , tus fracasos DIOS TE LLAMA HOY A TI. ¿ACEPTARAS SU LLAMADO?

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Isaías 6:8

DIOS TE HARA REIR OTRA VEZ

En Genesis capitulo 21 versículo 6 podemos leer estas palabra que fueron expresadas por Sara, esposa de Abraham, cuando su hijo Isaac nació.

«Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo…»

Al igual que lo hizo con Sara, Dios tiene el poder de cambiar nuestra tristeza en alegría, nuestro lamento en alabanza.

¡¡Dios puede hacerte reír otra vez!! y para poner una sonrisa en tus labios lo que hará será poner su presencia, su gozo, su amor, su paz, su esperanza en tu corazón.

Si no les has recibido como Señor y salvador invítalo hoy a tu vida, y si te haz alejado de Dios vuelve hoy tu corazón a Él.

Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. 12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre. Salmo 30:11-12

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