ESPINAS EN EL HOGAR: ACTITUDES QUE DAÑAN A NUESTRA FAMILIA.

Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; 31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida. 32 Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. Proverbios 24:30-32

Al pasar junto a un campo descuidado, el sabio observó cómo los espinos y ortigas habían cubierto la tierra y cómo la cerca estaba derrumbada. Su reflexión nos deja una gran lección: cuando no cuidamos lo que Dios nos ha dado, el descuido traerá espinas que dañarán nuestro entorno.

Esto no solo aplica al campo de un agricultor, sino también a nuestro hogar y familia. Si no cultivamos el amor, el respeto y la paciencia, pronto crecerán espinas en nuestra relación con nuestro cónyuge e hijos.

Espinas que lastiman a nuestra familia

🔹 Expectativas inalcanzables y falta de gratitud
A veces exigimos perfección de nuestra familia, sin reconocer sus esfuerzos. En lugar de alentar y valorar, solo señalamos errores. Dios nos trata con amor y comprensión, y espera que hagamos lo mismo con los nuestros. (Salmo 103:13-14)

🔹 Palabras sarcásticas y hirientes
El sarcasmo puede parecer inofensivo, pero sus heridas pueden marcar profundamente el corazón de un hijo o cónyuge. Mical menospreció a David con sus palabras, y muchos hogares están llenos de comentarios que humillan en lugar de edificar. (2 Samuel 6:20)

🔹 Celos desmedidos y desconfianza
Cuando la desconfianza gobierna una relación, el amor se asfixia. Dios nos enseña que el amor verdadero no es impulsado por el miedo, sino por la confianza. (Ezequiel 16:37-38)

Si permitimos que estas espinas crezcan en nuestra familia, el daño será difícil de reparar. La mejor solución es arrancarlas antes de que lastimen el corazón de quienes amamos. Dios nos llama a arar nuestra tierra y no sembrar entre espinos. (Jeremías 4:3)

Oración:

Señor, ayúdame a cuidar mi hogar y a arrancar cualquier espina que pueda herir a mi familia. Llena mi corazón de amor, paciencia y gratitud para edificar a los que amo. Que mis palabras y acciones reflejen tu gracia y misericordia. Amén.

LA LEPRA DE UZÍAS – EL PELIGRO DEL ORGULLO

2 Crónicas 26:3-5
«De dieciséis años era Uzías cuando comenzó a reinar, y cincuenta y dos años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Jecolías, de Jerusalén. E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Amasías su padre. Y persistía en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.»

La historia del rey Uzías nos muestra el peligro de permitir que las bendiciones de Dios llenen nuestro corazón de orgullo. Uzías comenzó su reinado de manera ejemplar, buscando al Señor con todo su corazón. Dios lo prosperó, le dio victorias sobre sus enemigos y lo bendijo abundantemente. Sin embargo, cuando Uzías se volvió fuerte y poderoso, su corazón se enalteció, lo que lo llevó a cometer un grave error que lo marcó para siempre.


1) CUANDO EL ORGULLO SE APODERA DEL CORAZÓN

2 Crónicas 26:16
«Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.»

Uzías comenzó dependiendo de Dios, pero cuando su fama y poder aumentaron, su corazón se llenó de soberbia. Ya no sintió la necesidad de someterse a la voluntad de Dios ni de respetar los límites establecidos por Él. Su orgullo lo llevó a entrar en el templo para ofrecer incienso, algo que solo los sacerdotes tenían permitido hacer.

Este es un recordatorio para nosotros: cuando Dios nos bendice y prospera, no debemos olvidar que todo lo que tenemos proviene de Él. Si permitimos que el orgullo nos domine, podríamos caer en el error de pensar que no necesitamos la dirección de Dios o que podemos actuar sin considerar su voluntad.


2) LAS CONSECUENCIAS DE LA SOBERBIA

2 Crónicas 26:19-21
«Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso. Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.»

Dios no ignoró la actitud de Uzías. En el mismo instante en que desobedeció y se enojó contra los sacerdotes, la lepra brotó en su frente. La lepra en la Biblia representa el juicio de Dios y Uzías quedó marcado por su pecado el resto de su vida. Fue separado de la comunidad y tuvo que vivir aislado hasta su muerte.

Esto nos muestra que la soberbia no solo nos aleja de Dios, sino que también trae consecuencias a nuestra vida. Muchas veces, el orgullo nos hace sentir que estamos por encima de los demás, pero tarde o temprano, ese corazón altivo nos llevará a la caída.


3) MANTENIENDO UN CORAZÓN HUMILDE

Deuteronomio 8:11-14
«Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.»

Dios nos llama a ser agradecidos y humildes. No podemos permitir que las bendiciones se conviertan en una razón para olvidarnos de Quién nos las ha dado. La clave para evitar el error de Uzías es recordar siempre que sin Dios no somos nada y que toda la gloria le pertenece a Él.


Oración:

Señor, gracias por todas las bendiciones que has derramado sobre mi vida. Ayúdame a mantener siempre un corazón humilde y agradecido, recordando que todo lo que tengo proviene de Ti. No permitas que el orgullo o la soberbia me alejen de Tu presencia. Enséname a depender de Ti en todo momento y a reconocer que sin Ti nada puedo hacer. En el nombre de Jesús, Amén.

LA FE QUE JESÚS VE

Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.

Lucas 5:18-20

Cuando nos acercamos a Jesús en oración y súplica, Él no solo ve nuestras preocupaciones o nuestro dolor, sino que busca algo fundamental en nuestro corazón: nuestra fe. En Lucas 5, Jesús se fija no en la necesidad o el sufrimiento de un hombre paralítico, sino en la fe de quienes lo trajeron.

Esa es la fe que Jesús desea encontrar en cada uno de nosotros, una fe que va más allá del conocimiento, que nos mueve y que rompe cualquier barrera para buscar a Dios.

¿Como es la fe que Jesús ve?

Una Fe Real, No Teórica
Los fariseos y los doctores de la ley que rodeaban a Jesús conocían mucho sobre Dios, pero no creían verdaderamente en Su poder. Podemos conocer todas las promesas bíblicas, pero sin una fe genuina en quien las da, las promesas no tienen efecto. Jesús busca en nosotros una fe viva, no solo un conocimiento superficial.

Una Fe que Nos Mueve
Los amigos del paralítico no solo creyeron, sino que actuaron. Su fe los movió a llevar a su amigo a Jesús, sin importar los obstáculos. Esa fe que mueve montañas, primero debe mover nuestro corazón, impulsándonos a buscar y confiar en Jesús a pesar de cualquier dificultad.

Una Fe que Rompe Techos
Cuando no encontraron forma de entrar, estos hombres rompieron el techo para llegar a Jesús. ¿Qué techos debemos romper en nuestra vida para acercarnos más a Él? Quizá el techo de la comodidad, el desánimo o el temor a la crítica. Dios quiere que nuestra fe vaya más allá de los límites, que siempre busque Su presencia, sin rendirse.

    Oración
    Señor, aumenta mi fe y hazla una fe verdadera que te busque y confíe plenamente en Ti. Que nada me detenga para acercarme a Ti y vivir en Tu voluntad. Ayúdame a romper cualquier obstáculo que me impida verte y depender completamente de Tu amor y poder. Amén.

    TRES REGALOS MARAVILLOSOS

    a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador. Tito 1:4

    El saludo del apóstol Pablo en sus epístolas incluye tres palabras que, para nosotros los cristianos, representan preciosos regalos del Padre celestial y de nuestro Señor Jesucristo. Esta noche, mientras buscamos milagros y respuestas a nuestras peticiones, recordemos que ya hemos recibido tres regalos maravillosos que son de inmensa bendición para nuestra vida.

    Misericordia (Tito 3:4-5)

    La misericordia de Dios es su bondad manifestada en nosotros para salvación. No nos salvó por nuestras obras justas, sino porque tuvo misericordia de nosotros, pecadores perdidos sin esperanza. Su misericordia no solo se manifiesta en la salvación de nuestra alma, sino también en las nuevas oportunidades que nos brinda cada día (Lamentaciones 3:22-23). Todos los días, la misericordia de Dios está disponible para el pecador arrepentido (Jeremías 3:1, Amós 5:4).

    Gracia (Tito 3:5-7)

    Nuestros pecados nos declaran culpables delante de Dios, pero por su gracia somos justificados y declarados inocentes. La gracia de Dios no solo se manifiesta en nuestra salvación y justificación, sino también en los privilegios y favores que recibimos sin merecerlos (Génesis 39:20-23). La gracia de Dios abre puertas y nos da oportunidades que no podríamos alcanzar por nuestros propios medios (Salmo 103:4).

    Paz (Romanos 5:1)

    Por su misericordia, recibimos la salvación; por su gracia, somos justificados; y por eso, tenemos paz en nuestra vida. La mayor paz es saber que nuestro destino eterno está asegurado con el Señor (2 Corintios 5:8). También tenemos paz al saber que podemos poner todas nuestras cargas y preocupaciones en sus manos (Filipenses 4:6-7). Es una paz incomprensible que solo los hijos de Dios pueden experimentar.

    Conclusión

    Estos tres regalos—misericordia, gracia y paz—son más valiosos que cualquier otra bendición que podamos pedir. Si aún no has recibido a Cristo en tu corazón, invítalo hoy y experimenta estos maravillosos regalos en tu vida.

    La Amistad Incomparable de Cristo

    Juan 15:13 «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.»

    En este día que cerramos el mes del amor y la amistad, recordamos que ninguna amistad se compara a la que ofrece nuestro Señor Jesucristo. Reflexionemos juntos sobre por qué no hay amigo como Cristo.

    I) Jesús Siempre Está a Nuestro Lado En medio de las pruebas y alegrías de la vida, Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona. A diferencia de las amistades terrenales, su presencia es constante y su apoyo nunca falta.

    II) Jesús es el Socorro en Tiempo de Necesidad Cuando nos sentimos hundidos en las dificultades, Jesús no solo nos compadece, sino que extiende su mano para levantarnos. Su ayuda es oportuna y eficaz, brindándonos la fortaleza que necesitamos.

    III) Jesús Nos Transforma para Bien La amistad con Jesús nos moldea y nos hace mejores personas. Su influencia nos lleva a crecer en amor, sabiduría y gracia, transformándonos a su imagen día a día.

    IV) Jesús Nos Ama Más Allá de Nuestras Fallas El amor de Jesús es incomparable, pues dio su vida por nosotros incluso cuando éramos pecadores. Su sacrificio nos inspira a amar a los demás de la misma manera, sin importar las circunstancias.

    Oración: Amado Señor Jesús, te agradecemos por ser el amigo que nunca falla, por tu amor incondicional y tu constante compañía en nuestras vidas. Ayúdanos a amar como tú amas, a servir como tú serviste y a vivir cada día en comunión contigo. En tu nombre oramos, amén.

    LA MEJOR ADORACIÓN

    En el libro de Éxodo capitulo 27 versículo 20 encontramos estas palabras que fueron dichas por nuestro Dios a Moisés cuando le dió los detalles de los utensilios del Tabernáculo :

    «..Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas...»

    El mejor aceite , el más puro para hacer arder las lámparas del tabernáculo tenía que ser extraído de olivas MACHACADAS.

    Así también en la vida de los hijos de Dios la mejor adoración de nuestro corazón proviene de un corazón quebrantado , machacado por las dificultades , por la enfermedad, por la soledad, etc.

    No debemos permitir que en los tiempos de dificultad nuestro corazón produzca amargura o murmuración, pues el Señor está esperando de nosotros el mejor aceite, el más puro, el que hace arder nuevamente nuestra comunion con el , y ese aceite se llama ADORACIÓN.

    Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
    Salmos 51:17

    DEJANDO EL PASADO ATRAS

    En el libro de Éxodo capitulo 25 versículo 37 encontramos estas palabras dichas por nuestro Dios a Moisés al momento de mostrarle los detalles de los utensilios del tabernáculo:

    «….Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante…»

    El diseño de Dios de estás lamparillas del tabernáculo nos recuerdan que nuestra vida tiene que estar enfocada hacia adelante , dejando atrás el pasado y enfocándonos en lo que tenemos delante , en las metas por alcanzar , en los sueños por cumplir y por sobre todo en el camino que Dios ha preparado para nosotros.

    Este es un llamado para dejar el pasado atrás , el dolor , las tristezas , los errores y las malas decisiones , y poner nuestra mirada y nuestra esperanza en lo que Dios tiene para sus hijos. A pesar de nuestro pasado , con Dios podemos escribir una NUEVA HISTORIA.

    No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
    Isaías 43:18-19

    TIEMPO DE AVANZAR

    En el libro de Éxodo capitulo 14 versículos 15 y 16 encontramos estas palabras que fueron dichas por nuestro Dios a Moisés cuando estaban frente al mar Rojo:

    «…Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco…»

    Estas palabras nos recuerdan que TODO TIENE SU TIEMPO, hay un tiempo para clamar , para orar, para ayunar, para pedir la guía de Dios , para clamar que Dios abra puertas de bendición , pero también hay un tiempo para levantarnos y avanzar confiando en Dios y su poder.

    Así como Dios le dijo a Moisés …¿por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen… También hoy el Señor nos recuerda que es necesario orar y clamar, pero también es necesario AVANZAR, levantarse en fe y enfrentar la dificultad, tener la valentía y aprovechar las puertas de bendición que Dios abre para sus hijos . HOY ES TIEMPO DE AVANZAR SIN TEMOR.

    Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
    Josué 1:9

    UNA PREGUNTA IMPACTANTE

    En el libro de Exodo capitulo 10 versículo 3 encontramos estas palabras de Dios que fueron dichas a Faraón luego de todas las veces que había endurecido su corazón en contra del pueblo de Israel:

    «. ..Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva…»

    Verdaderamente está era una pregunta muy impactante de Dios para Faraón : ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mi?, Lastimosamente Faraón nunca quiso humillarse, hasta que fue completamente quebrantado por el Señor y tuvo que obedecer la voluntad de Dios.

    Pero esa misma pregunta impactante es también hoy para muchos de nosotros que no queremos doblegar nuestro corazón a la voluntad de Dios, y continuamos aún con una actitud rebelde ante el Señor. ¿Que vamos a esperar para rendir nuestra voluntad a la voluntad de nuestro Dios ? Tenemos que comprender que la voluntad de Dios, sus planes y pensamientos son mejores que los nuestros .

    Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,Porque si no, no se acercan a ti.
    Salmos 32:8-9

    LA ZARZA SIGUE ARDIENDO

    En el libro de Exodo capitulo 3 versículos del 1 al 4 se nos narra el llamamiento de Moisés

    Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

    Dios llamó a Moisés a pesar de su edad, ya era un anciano de 80 años, a pesar de que en su vida parecía que había fracasado , siendo hijo adoptivo de la hija de Faraón andaba por el desierto pastoreando ovejas que ni siquiera eran de él, pero Dios no se había olvidado de Moisés , Dios tenía un llamado para él por medio de la zarza ardiente .

    Esa zarza que no se consume sigue ardiendo, es la presencia de Dios en la vida de sus hijos , él no se ha olvidado de ti, ēl te está llamando hoy , el tiene un plan y un propósito para tu vida, sin importar tu edad, tu pasado , tus fracasos DIOS TE LLAMA HOY A TI. ¿ACEPTARAS SU LLAMADO?

    Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Isaías 6:8

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